¿La víctima tiene la culpa?

Si no fuera suficientemente trágico que Jimena fue víctima de un terrible abuso, encima la forzaron a pedirles perdón a quienes abusaron de ella por haber sido una tentación

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Dr. Zev Ballen

Posteado en 14.02.2014

Jimena y Ricardo acaban de convertirse al judaísmo. Después de nuestra tercera cita en la clínica, Jimena me envió el siguiente email, pidiéndome que lo compartiera con los lectores. La carta había sido escrita antes de que ellos descubrieran el sitio de Breslev Israel y se pusieran en contacto con nosotros. Por supuesto, hemos cambiado sus nombres y apellidos para proteger su privacidad.

Todo comenzó cuando yo era una niña pequeña, cuando repetidamente me usaron y abusaron de mí distintos hombres de mi propia familia. Mi vida era un infierno de abuso físico, verbal, emocional y sexual. Pero de acuerdo con mi “religión” anterior, lo único que tenían que hacer los que abusaban de mí era declarar que tenían su “Salvador” y que podían continuar actuando como demonios que según ellos los estaban dominando. Ellos no tenían la culpa de nada… cuando yo apenas tenía tres o cuatro años de edad, recuerdo pedirle a Dios que “por favor que mi papá piense que estoy durmiendo para que me esta vez me deje en paz” – pero por supuesto no lo hizo.

Siendo una sobreviviente del abuso, siempre me sentí inherentemente “mala”, incluso cuando no había hecho nada malo. También sentía una tremenda culpa por no poder perdonar a todos los que abusaban de mí. Me sentía rechazada por Dios y destinada al infierno porque me habían dicho que “si no perdonas a los demás, Dios no te va a perdonar a ti”. En mi antigua “religión”, me enseñaron que “si la gente se abusa de ti, simplemente ofréceles la otra mejilla y que sigan abusando de ti”. ¡Esto hizo que me sintiera furiosa con Dios! ¿Cómo puede Él esperar que yo ame y perdone a las personas que me causaban tanto dolor una y otra vez y que no sentían la más mínima culpa por lo que me estaban haciendo? El abuso que yo estaba sufriendo era tan pero tan grave que todos mis terapeutas me hicieron la misma pregunta: “¿Cómo lograste sobrevivir?”.

Hoy en día, como resultado de todo ese abuso, no puedo quedarme sola sin sentir una terrible ola de pánico y ansiedad. Mi marido y yo somos literalmente como siameses. No puedo hacer nada si él no está a mi lado. Me siento como una niñita totalmente dependiente. No tengo alegría ni satisfacción ni me siento realizada, hace ya muchos, muchos años… además, no logro separarme emocionalmente de mis padres sin sentir pena por ellos, a pesar de que ellos jamás se hicieron responsables de lo que me hicieron. Mis padres esperan que yo niegue lo ocurrido, y como yo no lo niego, ellos me tratan como si la loca fuera yo!!

Jimena se atendió con muchos psicoterapeutas en numerosas ocasiones pero recién después de tres sesiones de coaching basado en las enseñanzas del Rabino Arush ella ha logrado quebrar su sentido de dependencia absoluta en su marido y ha demostrado la capacidad de quedarse sola y hasta fue sola con el auto a distintos lugares por primera vez en años. Jimena también decidió contar contacto con sus padres, por lo menos por ahora. Ahora Jimena se siente muy cerca de Dios y en todas partes ve señales del amor que Él siente por ella. Se siente de buen humor y se muestra muy optimista.

Mientras escribo estas líneas, Jimena ya leyó la mitad del libro EN EL JARDIN DE LA FE, pero aun así ya creció a ritmo supersónico. Y para darles un ejemplo: hace poco Jimena y Ricardo le pidieron plata al padre de él para comprar un negocio que hacía ya mucho tiempo estaba perdiendo plata. Después de nuestro último encuentro, Jimena decidió ella sola rasurarse la cabeza y sacarse todo el cabello (que habían visto “otros hombres”) y dejarse crecer nuevo cabello que solamente su marido iba a ver. Ella hizo esto a pesar de haberse convertido al judaísmo hacía solamente varios meses. Ahora Jimena está muy orgullosa de cubrirse la cabeza a pesar de ser la única mujer de toda la sinagoga que se la cubre. Jimena siente una pureza y una limpieza que prácticamente le causan euforia! Cuando los vecinos de Jimena la vieron con la cabeza tapada, pensaron que se estaba sometiendo a quimioterapia, Dios no lo permita! Jimena, por su parte, se reía…

Literalmente desde el primer día que Jimena se cubrió la cabeza, ha habido una explosión de clientes que llegan a su negocio. Jimena y su marido sienten tanta gratitud hacia HaShem por el sustento que decidieron cerrar el negocio en Shabat a partir de ahora.
Esto es lo que escribe hoy Jimena:

A pesar de todo el abuso de que fui víctima, o tal vez a causa de él, mi anhelo de una relación con Dios continúa creciendo. Ahora me siento parte de algo mucho más grande que el caos que era mi vida – yo solamente necesitaba un Dios que no le echara la culpa a la víctima! Y lo que encontré es un Dios que comprende mi corazón y me tiene paciencia; un Dios que se deleita en mis esfuerzos por conocerlo incluso cuando no tengo éxito en todo. Ahora tengo un Dios que me permite pensar por mí misma y nunca me rechaza ni siquiera cuando lucho con Él. Esto- y mucho más es lo que encontré en el Dios del pueblo judío!

Espero con ansias poder compartir la libertad que he encontrado en el judaísmo con otros sobrevivientes de abuso. Muchos sobrevivientes están llenos de culpa y vergüenza porque en su “religión” les dijeron que tienen que “olvidar y perdonar” y cuando ven que eso es imposible, piensan que tienen algún problema y que Dios los va a castigar. Recuerdo haber leído un libro “religioso” para sobrevivientes de abuso sexual que decía que las víctimas tienen que ir a los que abusaron de ellas y pedirles perdón por su parte en el abuso y por no haberlos perdonado antes!

Si alguna vez logro ayudar a la gente que sufrió de abuso, igual que yo, a encontrar a HaShem y curarse, va a ser una gran mitzvá y me voy a sentir inmensamente feliz!

Querida Jimena: ya lo estás logrando! Y que Dios te bendiga para que puedas continuar lo que ya empezaste!

 

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1. Maria Esperanza Garcia Vazquez

7/09/2021

A quien escribo mi carta????

2. Carmen Alicia

5/10/2021

Gracias por compartir este mensaje. Las otras religiones fuera del judaísmo pueden causar daños irreparables a las personas como el lamentable caso de la joven de este relato, debemos fortalecer al judaísmo para salvar al mundo. Shamá Isrrael Ado/nai heloheinu Adonai Ejad.

3. Francisco Pichal Cerda

10/30/2020

Puedo identificarme un poco, sobra decir porqué. En mi oración también sentí una vergüenza muy grande con gran culpa y pensé que mi Padre Celestial, no podría perdonarme, pero eso fué soberbia de mi parte. Bendito H-Shm que es Dios Uno Y Único y que te siga colmando de bendiciones y que bendiga a esos grandes hombres de Breslev y su amado Israel, que nos transmiten la Luz de Mi Amado Creador. Gracias H-Shm, Amén.

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