El Régimen de Emuná

Los ingredientes artificiales, los azúcares refinados, los granos refinados… son todos dañinos en el mejor de los casos y cancerígenos, en el peor de los casos...

3 Tiempo de lectura

Yardena Slater

Posteado en 07.09.14

Hace unos meses, leí un artículo en Breslev.co.il que hablaba de dar un salto de fe y empezar a vivir la vida de acuerdo con una verdad sin compromisos. Y permítanme que les diga que ese artículo me dejó pensando. ¿Por qué? Porque el verano pasado finalmente lo logré – y di mi propio salto de fe al dejar mi trabajo tan cómodo para poder hacer realidad mi sueño.

Por un lado, era obvio que uno no deja un puesto fijo en el que le pagan bien y trabaja en casa para una compañía de las mejores que hay junto a colegas fantásticos…. Uno no deja así porque sí su comodidad laboral en la que se siente tan pero tan bien, y en especial cuando uno realmente necesita esa “comodidad” – me refiero al abultado cheque…¿Para qué habría de arriesgar el status quo, tan seguro y tan estable, en pos de una “pasión”, de hacer lo que me gusta? ¿Quién hace eso hoy en día?

Si solamente se tratara de eso, muy probablemente jamás hubiera dejado el trabajo. Pero Hashem sabe lo que es mejor para mí y parecería que Él había dispuesto un tiempo límite para mi permanencia en esa “zona de comodidad”, que con todo lo cómoda que era, no estaba permitiendo que mi alma creciera y se expandiera tal como debía hacerlo.

El verano pasado viajé por primera vez a Uman e inmediatamente después de que volví, me quedó perfectamente claro que Hashem  quería que diera el salto AHORA. Entonces lo que hice fue superar mi eterno temor de dejar toda la responsabilidad financiera en los hombros de mi marido, e ignorando mi gran temor de un futuro financiero incierto, renuncié a mi trabajo tan bien acomodado.

¿Y adónde salté?, seguramente se preguntarán. Salté a hacer lo que me gusta, que es difundir el mensaje de salud a toda la comunidad judía y más allá aún. Salté a vivir con integridad, a ponerme un ejemplo para mí, para mi familia y para los demás: que con Emuná y con confianza en Dios, uno puede ser verdadero consigo mismo y con su alma.

Una de mis actividades favoritas en mi calidad de asesora de naturismo es ayudar a la gente a que vea que la salud física está muy relacionada con la salud emocional y espiritual. La “concientización de la salud” no es ninguna “pavada”, sino que es un valor de la Torá y un deber que además funciona de conducto para el bienestar emocional y espiritual.

El Rambam, en Hiljot Deot 4:1, afirma que “Dado que mantener el cuerpo sano es uno de los caminos de Dios –porque uno no puede comprender ni tener ningún conocimiento del Creador estando enfermo- entonces por eso tiene que evitar todo aquella que le causa daño al cuerpo y acostumbrarse a todo aquello que es sano y que fortalece el cuerpo”.

El Sefer HaJinuj, en el precepto 73 y en el 147, dice así: “Si el cuerpo experimenta cualquier clase de problema, esto afecta la mente de la persona.  Es por eso que la Torá nos aleja de todo aquello que podría causar daño…. Porque dado que el cuerpo es un herramienta del alma… uno debe tratar de mantener el cuerpo sano y fuerte… Por eso es un acto de bondad de Hashem alejarnos de todo alimento que resulte dañino para el cuerpo y que forme mucosas dañinas en el cuerpo”.

El Reshit Jojmá, en el Shaar Hakedushá, sección 18, explica que: “De más está decir que la persona debe cuidarse de todo alimento que ella sepa que es dañino. Porque aquel que come alimentos dañinos cuando podría haberse contentado sin ello, está cometiendo un delito en contra de su cuerpo y en contra de su alma, porque está dejándose llevar por el deseo y no se cuida respecto a no dañar su cuerpo. Esta es la forma en que la Mala Inclinación y los malos consejos alejan a la persona del sendero de la vida hacia el sendero de la muerte…”.

Los ingredientes artificiales, los azúcares refinados, los granos refinados, la carne y el pescado de fábrica, los aceites refinados, los alimentos pre-envasados, la comida instantánea, los OGM… todos estos productos son dañinos en el mejor de los casos y peligrosos y cancerígenos, en el peor de los casos. La Torá y nuestros Sabios  nos ha advertido que nos alejemos de todo aquello que resulta dañino para el cuerpo y que constituye un peligro para nuestra supervivencia física.

Pero por desgracia, incluso en el mundo religioso, muy poca gente les hace caso…

En mi calidad de asesora de salud natural y Especialista de Desintoxicación con un montón de experiencia de primera mano, les puedo decir una cosa con total certeza: el hecho de limpiarse físicamente los va a ayudar enormemente a elevarse espiritualmente y a conectarse con Hashem. Yo di un salto de fe para hacer realidad mi sueño , que es tratar de acercar a más personas a Hashem y al “sagrado bienestar”. Por eso, en este mes de Elul, ¿qué les parece y hacen su propia transición a estar físicamente sanos y a ser personas espiritualmente fuertes tal como Hashem  quiere que sean?
 
Escríbanle a Yardena –en inglés- en holyhealthiness@gmail.com
 
 

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1. Carmen

4/18/2020

Estoy agradecida con el Creador del universo porque llevo unas semanas viendo y estoy feliz gracias

2. Magdalena

9/08/2014

Lo que es, es; y lo que no es, no es. Así de simple. Estoy de acuerdo absolutamente con todo lo que dice este artículo. Me encantó haberlo leído. Gracias.

3. Magdalena

9/08/2014

Así de simple. Estoy de acuerdo absolutamente con todo lo que dice este artículo. Me encantó haberlo leído. Gracias.

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Gracias a que tenemos emuná, creemos que “si crees que se puede estropear, cree también que se puede arreglar” (Rabí Najman de Breslev) - se pueden arreglar muchos errores cometidos, y devolver al cuerpo su salud natural y ganar una vida llena de vitalidad, alegría, paz y salud.

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