¿Qué ocurrió realmente con Irán?

No dejes que los medios te roben la verdad de lo que realmente pasó. La guerra de 12 días con Irán fue un milagro Divino.

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David Ben Horin

Posteado en 28.07.25

No dejes que los medios te roben la verdad de lo que realmente pasó. La guerra de 12 días con Irán fue un milagro Divino. Entramos en territorio enemigo, a más de 2.400 kilómetros de distancia, 4.000 veces, ¡y no sufrimos ni una sola baja militar!

Muchos de nosotros lamentamos la “ausencia” de milagros modernos. Pensamos que ocurrieron en la antigüedad, pero ya no. Hace miles de años, Hashem nos liberó de la esclavitud golpeando diez veces al imperio más poderoso del mundo hasta que nos dejaron ir. Partió el mar y ahogó al ejército más fuerte.

Justo antes de entrar a la Tierra de Israel, Hashem nos ordenó luchar contra Midian. Ganamos sin sufrir ni una sola baja.

En más de 3300 años, jamás hubo una guerra sobrenatural “perfecta” en la que un lado no perdiera ni un solo soldado.
Hasta hoy.

Fue un milagro
En 1967, luchamos seis días contra los árabes. Perdimos 777 soldados.
La Guerra de los Seis Días fue un milagro tan evidente, que incluso el general no observante que lideró el ataque la llamó así, comparándola con el milagro de la creación del mundo en seis días.

Uno pensaría que en una guerra de 12 días contra Irán —equipados con armas mucho más potentes, tecnología de rastreo avanzada, y drones de ataque de última generación— sufriríamos una tragedia aún mayor.

Pero como en los días de Moshé y los madianitas, no perdimos ni un solo soldado.
Desde los días del propio Moshé, cuando él mismo nos lideraba, no habíamos peleado una guerra sin sufrir ni una baja.

Hashem está bendiciendo a Su pueblo con milagros sobrenaturales.

El hecho de que Irán no haya coordinado su ataque con Hamás, Hezbolá y los hutíes el 7 de octubre, es otro milagro. Durante las primeras siete horas de la Guerra de Simjat Torá, el enemigo nos tomó por sorpresa. Nuestras fuerzas estaban desorganizadas.

Si todos ellos hubieran atacado al mismo tiempo, en lugar de uno por uno, podrían haber destruido la mitad del país.

Desde Simjat Torá, Dios nos está bendiciendo con milagros sobrenaturales del mismo calibre que los que nos mostró en el desierto.

No dejes que te lo quiten
Los medios de comunicación están ocupados hablando de gazatíes hambrientos, de una IDF agresiva y del reconocimiento francés del Estado Palestino.
No dejes que entierren la verdad.

Cuando luchamos contra los madianitas, Hashem nos ordenó destruirlos. Matamos a todos los hombres —militares y civiles—.
Moshé ordenó al ejército eliminar a todas las mujeres capaces de tener relaciones con un hombre.
Como en los casos de Sijón y Og, nuestros enemigos fueron completamente eliminados.

No dejes que los medios suavicen nuestra obligación de erradicar el mal.
Nunca titubees cuando intenten lavarte el cerebro para que aplaques al mal.
Como vimos en Alemania durante los años 30 y en Gaza en las últimas dos décadas, cualquier cosa que no sea la aniquilación total del mal, termina en la aniquilación total del bien.

Cuando luchamos por lo que Hashem quiere en Su mundo —como entonces y como ahora— Él nos bendice con milagros.
No dejes que los medios silencien a Dios.
No dejes que te engañen haciéndote creer que Hashem no moverá cielo y tierra por Su pueblo.

¿Qué hacemos ahora?
El mundo de Dios es para los hijos de Dios.
En 1948, creíamos que el judaísmo observante estaba acabado. El 88% de Israel era secular. Pensábamos que el judaísmo era un vestigio de un mundo antiguo a punto de ser olvidado.

A pesar del impulso arrollador del secularismo y la modernidad, y de la aparente impotencia del judaísmo tradicional, Hashem bendijo a Su pueblo con el mayor milagro de todos.

Resucitó a los muertos: de 70.000 judíos observantes en la Tierra de Israel en 1948, hoy ya son más de 3 millones.
Lo que muchos creyeron que sería una minoría en extinción, pronto se convertirá en la mayoría de los habitantes de la Tierra de Israel.

Dios nos está bendiciendo con milagros todos los días.
Nunca tengas miedo de hacer Su voluntad, incluso frente a los elitistas arrogantes que se creen los nuevos dioses de este mundo.
No lo son.

Dios quiere que Su pueblo elegido se acerque a Él, haciendo florecer una nación en Su tierra que transforme nuestro hogar en un lugar donde Su Presencia pueda habitar.

Vendrán más milagros.
¡Sigue esperándolos!

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1. Mary García

7/29/2025

Alzaré mis ojos hacía las montañas, de dónde vendrá mi ayuda,
Mi ayuda vendrá del Eterno
Salmo 121
Y es verdad que Hashem hace milagros todos los días!!!!
Hace unos días recibí un mensaje de Breslev, no podía creerlo, pensé que era un mensaje Fake porque ahora hay muchos que se dedican a robar datos, pero no! Era de Breslev y ése día mi esperanza volvió porque hay alguien que me hizo sentir muy bien con sus palabras, gracias Yemilé!!!
Hashem me ama siempre y siempre todo va estar bien!!!
Desde 2014 conocí las charlas del Rab Yonathan y los libros del Rab Arush y se abrió un mundo nuevo de la verdad!
Solo puedo decir gracias Hashem, gracias Breslev!!!!

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