Salir del estancamiento

¡Cada plegaria es infinita! Especialmente unos minutos de plegaria concentrada, y mucho más cuando esos minutos se suman a lo largo de los años en una cuenta inmensa.

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Rabino Shalom Arush

Posteado en 11.05.26

Hace poco tuve una conversación de corazón a corazón con uno de mis alumnos más cercanos, en la que me contó la manera en que hace hitbodedut, y esto es lo que me dijo:

“Yo hago mi media hora de ‘trabajo del anhelo’, en la que extiendo mi plegaria sobre un solo tema, tal como usted enseña, y Baruj Hashem, con Su gran bondad, lo hago y veo resultados. Pero en el resto de mis asuntos sentía que estaba ‘estancado’. Hago teshuvá una y otra vez sobre las mismas cosas, pero realmente no veía ningún cambio ni mejoría.

“Entonces decidí llevar el trabajo del anhelo dentro del introspección. Y desde hace ya un tiempo siento un Gan Eden en mi hitbodedut, y finalmente siento el sabor de un trabajo verdadero que trae avance. ¿Qué hago?

“Cuando hago introspección y examen del alma, no quiero limitarme por el tiempo, porque el tiempo no es lo importante; lo importante es solamente hacer el examen del alma de la mejor manera y de la forma más profunda posible, por eso no miro el reloj en absoluto.

“Hay un lugar específico en el campo que sé que me toma recorrer aproximadamente dos minutos y medio. Cuando lo camino dos veces son unos cinco minutos, y si lo camino tres veces son unos siete minutos. Eso me ayuda a calcular el tiempo sin necesidad de reloj.

“En mi introspección simplemente comienzo a repasar la secuencia del día desde la hitbodedut de ayer hasta ahora, tal como usted guía. Y cada vez que encuentro un punto que necesita corrección, especialmente si es un tema que se repite o un asunto general que es clave para muchas otras cosas en el servicio a Hashem, cuando llego a algo así, me detengo cinco o siete minutos y hago inmediatamente sobre eso el ‘trabajo del anhelo’, y ese tiempo lo calculo con la forma que conozco en el campo. Porque incluso esos cinco minutos ya son una reparación de la carencia, aunque sea pequeña, y es mejor completar un poco que no hacer nada.

“Y es verdad que todavía está lejos de ser perfecto, pero veo la influencia bendita de esto en mi vida real. Llevo ya varias décadas haciendo hitbodedut y vi incontables frutos de la hitbodedut, pero un cambio como el que veo ahora, nunca lo vi en toda mi vida”.

Un poco también es bueno

Cuando terminó de contarme esto, esperó mi respuesta. Le dije:

“¡A eso exactamente me refería! ¡Ese es precisamente el camino correcto! Así me hacen merecer desde el Cielo hacerlo desde hace años. Pero nunca lo había explicado de la manera en que ahora te escuché a ti. ¿Cuánto tiempo te toma al día?”

“Entre una hora y una hora y cuarto por día”, respondió. “Y realmente no es mucho en comparación con la recompensa y el enorme impacto que esto tiene en mi vida. Después de sentir lo que este ‘introspección’ (es decir, el examen del alma) me produce de esta manera, no estoy dispuesto a renunciar a ello. No importa cuánta presión tenga en la vida, voy a apartar el tiempo necesario para hacer mi introspección como corresponde, junto con el trabajo del anhelo”.

Hay cosas que uno vive durante años, y por ser tan claras para uno mismo, ni siquiera piensa en hablar de ellas o explicarlas. Desde hace años me hacen merecer desde el Cielo enseñar hitbodedut y educar a mis alumnos en hitbodedut; siempre lo hice así, pero nunca hablé de ello de esta manera. Sobre esto está dicho: “Y de mis alumnos, más que de todos”.

La semana pasada escribí aquí sobre el problema de la introspección habitual: que solamente te revisas a ti mismo y descubres las carencias, pero no inviertes el tiempo en cambiar realmente las cosas, como alguien que revisa el aceite y el agua del auto pero no se molesta en rellenar lo que falta.

Y escribimos que el trabajo del anhelo sobre una sola cosa es realmente lo que cambia a la persona, porque solamente una plegaria fija y seria que construye un anhelo fuerte —solo ella influye en la vida y cambia verdaderamente a la persona para bien.

Y aunque se necesitan al menos treinta minutos al día, eso no significa que cada minuto y cada cinco minutos no tengan su efecto. ¡Cada plegaria es infinita! Especialmente unos minutos de plegaria concentrada, y mucho más cuando esos minutos se suman a lo largo de los años en una cuenta inmensa.

Una combinación ganadora

Hay una historia famosa que se cuenta en la jasidut de Breslev sobre Rabí Natán de Breslev.

Era viernes, víspera de Shabat Kodesh, y Rabí Natán, cuya vida estaba llena de una actividad interminable, estaba muy ocupado preparándose para Shabat.

Y en medio de toda esa actividad y preocupaciones, dejó todo y fue a pararse junto a la mezuzá. Se quedó allí de pie y se dirigió a su alumno, Rabí Najman de Tulchin, y le pidió:

“Voy a quedarme aquí haciendo hitbodedut un poco; por favor mira el reloj y avísame cuando pasen cinco minutos”.

Inmediatamente Rabí Natán se sumergió en una plegaria ardiente, hasta que Rabí Najman de Tulchin le hizo una señal de que el tiempo había pasado.

Rabí Natán se dio vuelta con una gran sonrisa y con una sensación de vitalidad, y dijo en idish, con enorme alegría:

“Rabí Najman, groisse finef minut”!

Es decir: ¡estos fueron cinco grandes minutos!

Con esas palabras, Rabí Natán nos transmite un mensaje para todas las generaciones: cada cinco minutos cuentan y son importantes. Cada cinco minutos son eternos y tienen influencia.

Incluso si no puedes detenerte y dedicarte a un trabajo serio y largo de media hora o una hora, y mucho más seis horas, no te impidas a ti mismo “aprovechar” pequeños fragmentos de cinco minutos de plegaria, y debes saber que esos pequeños fragmentos no son pequeños en absoluto, sino fragmentos enormemente grandes.

La combinación del trabajo del anhelo con el examen del alma en la hitbodedut es una fórmula ganadora.

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1. Jessel

5/17/2026

Shalom bendiciones para todos en breslev
Agradecida por su mensaje por qué el tema del tiempo es algo que me inquietaba,

2. ADAYA YEHUDIM

5/12/2026

SHALOM Y MUCHAS BENDICIONES A TODA LA FAMILIA DE BRESLEV. YO, PERSONALMENTE, ESTOY HACIENDO EL TRABAJ8 DE LA INTROSPECCIÓN A TRAVÉS DE UN TRABAJO MANUAL QUE REQUIERE MUCHA PACIENCIA, TIEMPO Y EXACTITUD, PARA QUE CADA PIEZA ENCAJE ADECUADAMENTE EN SU LUGAR CORRESPONDIENTE. HASHEM BENDITO ME AYUDE A TERMINAR ESTA OBRA DE ARTE. POR LO QUE EL RESULTADO DE ESTE TRABAJO MANUAL SE VERÍA REFLEJADO EN EL REFINAMIENTO DE MI ALMA. ⏳️📐📚🔩✂️🙂

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