
Nadie te puede hacer daño
¿Y si descubrieras que no tienes por qué tenerle miedo a nadie?

Al tener conciencia de que no existe nada fuera de Hashem, la persona está librándose de todos sus miedos, no sólo de los temores y las preocupaciones resultantes de los sueños y las fantasías, sino inclusive de los miedos reales. Por ejemplo, si alguien que fue acusado de un grave delito posee una perfecta conciencia espiritual, entonces no va a preocuparse ni va a tener miedo, porque sabe que el juez y el fiscal son solamente marionetas y que él está en manos de Hashem solamente, Quien solamente hará el bien con él. Y con el poder de su conciencia espiritual, uno puede librarse de todos los juicios, tal como enseña el Nefesh HaJaim (puerta 3, capítulo 12):
Lo siguiente es verdaderamente un gran asunto y un régimen maravilloso con el que el individuo puede eliminar y anular todos los juicios y demás voluntades en su contra de modo tal que no logren controlarlo y no le dejen ninguna marca.
Debe entender firmemente en su corazón: “Hashem es el Dios verdadero y no existe ningún otro poder fuera de Él en este mundo y en todos los otros mundos, y todo está lleno únicamente de Su unidad simple, Bendito sea Su Nombre”.
Dentro del corazón, debe anular completamente e ignorar completamente cualquier otro poder y voluntad en el mundo, y subyugar su pensamiento puro y aferrarse en la pureza de su pensamiento únicamente al Amo Único, Bendito sea.
Entonces (Hashem), Bendito sea, le proveerá satisfacción y anulará ante él todos los otros poderes e intenciones, de modo tal que no puedan hacerle nada en absoluto.

Se cuentan historias increíbles de judíos que siguieron este consejo y tuvieron milagros, rescates y salvaciones de grandes de modo absolutamente sobrenatural. A partir de sus santas palabras vemos que cuando una persona realmente tiene conocimiento de Hashem y sabe que no hay nada fuera de Él, entonces logra anular todos los poderes del mundo y estos no tienen influencia sobre él. El verdadero peligro que corre la persona en este mundo es perder el conocimiento de Hashem. Por eso, debemos pedir una y otra vez que nos confiera conciencia espiritual, que es nuestra más grande protección.
Alguien me contó que hacía poco le habían entablado demanda por un asunto muy delicado. Este hombre sabía con la mente que no hay nada fuera de Hashem y que el juez era solamente una marioneta en Sus manos, pero igualmente sentía una gran ansiedad. Trató de fortalecer su emuná, pero aún sentía miedo. Entonces se dio cuenta de que su emuná todavía no estaba consolidada dentro de su corazón y tenía miedo de que, en el momento en que lo juzgaran, al ver al juez y al fiscal frente a él, perdiera su emuná por completo.
Por lo tanto, antes del juicio pasó dos horas recitando la bendición “Él, que confiere con gracia conciencia espiritual” despacio, y cada vez que repetía la frase “Concédenos con gracia de Ti sabiduría, discernimiento y conciencia espiritual”, pensaba y sentía en el corazón que quería saber que no hay nada fuera de Él, y que únicamente Hashem iba a determinar cuál sería el decreto final, porque Él es el Rey del Juicio, el Juez de toda la tierra, y que el juez humano y el fiscal humano son solamente marionetas que no pueden hacerle ningún daño. Y Le rogó a Hashem que no permitiera que perdiera su conciencia espiritual y que lo ayudara para que no le entraran otros pensamientos a la mente. Y entonces durante el juicio sintió una absoluta calma y vio que Hashem había escuchado su plegaria y lo estaba ayudando. De más está decir que en este juicio vio grandes salvaciones. El mismísimo juez acabó defendiéndolo y reprochando la conducta del fiscal, y nuestro amigo fue exonerado por completo.


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