Las arenas movedizas de la desesperación

Ella venía de un hogar religioso pero que había servido en el ejército y había cometido graves pecados. Ahora estaba tan deprimida que él temía que fuera a suicidarse

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Dennis Rosen

Posteado en 26.02.17

Tal como se cuenta en el Libro de Génesis, cuando Yosef se reveló ante sus hermanos, les dijo algo así como: “Ahora no se pongan mal por haberme vendido..” con énfasis en la palabra “ahora”. En el libro Living Each Week, Rabí Abraham Twerski dice que el arrepentimiento es un don Divino a la humanidad para liberar al ser humano de las cadenas del pasado. El mensaje de Yosef es: ustedes se han arrepentido con sinceridad y se han redimido. No hay necesidad de rumiar en el pasado. El arrepentimiento elimina la necesidad de enojo o depresión. No hay necesidad de auto-persecución.

 

No revivas el pasado

 

Rabí Elimelej Biederman cuenta la siguiente historia del Jazón Ish. El Jazón Ish una vez le dijo a su hermana: “No le abras la puerta a nadie”. Al rato, una joven empezó a golpear con fuerza a la puerta. “No le abras la puerta”, repitió el Jazón Ish. No obstante, la joven continuó golpeando y la hermana del Jazón Ish dijo: “Si no la dejamos entrar, igual va a entrar, porque va a tirar la puerta abajo!”. El Jazón Ish le dijo a su hermana que le dijera a la joven que fuera a ver a Reb Wolf, que era el director del sistema escolar Beit Yaakov en Bnei Brak.

 

Al poco tiempo Reb Wolf fue a ver al Jazón Ish y le contó la historia de aquella joven. Le explicó que ella venía de un hogar religioso pero que había servido en el ejército y había cometido graves pecados. Ahora estaba tan deprimida que él temía que fuera a suicidarse. El Jazón Ish le dijo que le dijera que pensar en los pecados pasados es peor que el pecado mismo. Dile que no reviva el pasado. Que siga adelante con su vida e ignore lo sucedido”.

 

Ese consejo le salvó la vida. Y finalmente se casó y construyó un hogar de Torá.

 

Un nuevo comienzo

 

Cuando fui a Uman para Rosh Hashana por primera vez hace ya varios años, escuché al Rabino Shalom Arush dando una charla con un mensaje muy poderoso. La mala inclinación no está tan interesada en el pecado mismo como en la tristeza y la depresión que le siguen. La tristeza y la depresión te paralizan e impiden que te conectes con Hashem.

 

Cuando sufrimos un revés en la vida, debemos decir así: “Hashem, a partir de este momento deseo acercarme a ti. Por favor ayúdame a hacer un nuevo comienzo”. El Rabino Arush citó la Guemará en el Tratado Kidushín donde dice que los pensamientos sinceros de arrepentimiento hacen que uno sea un justo a los ojos de Hashem. Esto nos permite seguir adelante, hacer borrón y cuenta nueva y elevar nuestro servicio a Hashem, librados ya de las cadenas de la depresión.

 

Al saber que Hashem nos considera justos y nos sigue amando nos libera y nos llena de fuerzas. El Rabino Arush dijo que cuando hacemos esto, la que se deprime es la mala inclinación y entonces ningún psiquiatra va a poder ayudarla!

 

Para ser franco, ya había leído este mismo mensaje en sus libros, y lo había escuchado en sus CDs, pero oírlo en persona me causó una impresión mucho más fuerte y me ayudó a grabármelo en el corazón. A partir de aquella noche he usado esta misma estratagema muchas veces para detener una caída en espiral, sacudirme el polvo y empezar de nuevo.

 

Tal como escribe el Rabino Arush en su libro En el Jardín de la Sabiduría (de muy próxima aparición en español),  si con tan sólo tener pensamientos de arrepentimiento uno puede ser un justo, entonces imagínense el impacto que tendrá declarar  un nuevo comienzo y cambiar modelos de pensamiento, hablar y acción!

 

Salgan de las arenas movedizas

 

Hace poco escuché este poderoso adagio: “En la vida la gente va y viene, pero la persona que ves en el espejo va a estar allí toda tu vida. ¡Sé bueno contigo mismo!”.

 

El arrepentimiento nos ayuda a aceptar el regalo que nos hizo Hashem, de perdón y de amor. Al hacerlo, podremos evitar las arenas movedizas de la desesperación y hacer de nuestros reveses parte del arrepentimiento y del proceso de crecimiento. Nuestros fracasos se transforman entonces en un trampolín para el progreso espiritual y una cercanía mayor a Hashem.

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1. Nancy

9/08/2019

El verdadero arrepentimiento elimina la necesidad de ansiedad o depresión.

2. María Cristina Vélez

3/02/2017

Que mi pasión crezca y mi amor por EL

En ocasiones me entra una depresión, una tristeza y tal vez sea que mi arrepentimiento de mis pecados no halla sido de corazón, sino que constantemente vuelvo al pasado. Hoy reconozco y le he estado pidiendo que mi fe crezca y una más íntima unión con Hashem. Una pasión por EL. Y esta es la respuesta a mi petición. Gracias

3. María Cristina Vélez

3/02/2017

En ocasiones me entra una depresión, una tristeza y tal vez sea que mi arrepentimiento de mis pecados no halla sido de corazón, sino que constantemente vuelvo al pasado. Hoy reconozco y le he estado pidiendo que mi fe crezca y una más íntima unión con Hashem. Una pasión por EL. Y esta es la respuesta a mi petición. Gracias

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